Lana Del Rey el nuevo juegete de la industria musical, que revienta las listas de ventas (hasta que ha llegado Madonna) pero la fríen las críticas, es todo sencillez y amor; es más sabemos que aún conserva su trabajo de niñera para pagarle al cirujano de Yola Berrocal.
Estos días Lana, ha estado en París de compras en diferentes boutiques y claro todavía no la acosan los paparazzis más carroñeros, aunque ya tiene cámaras detrás suyas, y sí se ve bastante incómoda; pero ese no es el caso. Resulta que cuando salió de una tienda vió a una fan llorando descosolandamente como si se le hubiese muerto su caniche rosa y ella que tiene un corazón tan grande como la Catedral de Sevilla fue a abrazarla, darle un beso y hablar con ella; qué bonito, qué armónico y secillo todo ¡Nos encantas cari!

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